La catedral de sal de Zipaquirá llama a más de 50.000 visitantes cada mes y si te pasas por Bogotá, te queda a poco más de 1 hora de viaje para conocerla.
El mundo fantástico de esta mina de sal subterránea que te atrapa nada más al entrar en ella. Desde la luz del día, a la oscuridad de subsuelo, poco a poco una luz fluorescente inunda las paredes de la Catedral de Sal de Zipaquirá, una monumental obra de arte construida por los mineros con sus propias manos.
Es precisamente la belleza de esta maravilla, la que llama la atención de propios y extraños, pero en ocasiones, se pensaría que los turistas la visitan por su entorno religioso, pero esta versión cambia, cuando el turista la visita y se da cuenta que la imagen o la percepción que tenían en su mente es muy diferente. La catedral de sal se ha vuelto muy comercial y se convierte en una oportunidad de negocio para muchos y este es el caso del servicio que presta la fotografía Digital en este sitio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario